El pueblito donde cruzas la calle y ya estás en otra provincia: dos alcaldías, dos códigos postales y una sola fiesta
En Ventorros de Balerma, España, la frontera entre Córdoba y Granada pasa por el medio de la calle principal. Y eso enreda hasta la recolección de basura.

Imagínate vivir en un lado de la calle y que tu vecino de enfrente pertenezca a otra provincia. Así es la vida en Ventorros de Balerma, un caserío del sur de España.
Una calle que se llama "El Límite"
Según Xataka Magnet, la frontera entre las provincias de Córdoba y Granada pasa justo por el medio de su calle principal, que no por casualidad se llama El Límite.
El lado de Granada lo maneja el municipio de Loja y el lado de Córdoba, el de Iznájar. Viven unas 200 a 300 personas, según quién cuente.
Todo viene repartido
- La escuela y dos bares quedan del lado de Córdoba.
- El centro de salud depende de Granada.
- El agua la pone Iznájar y la basura la recoge Loja.
- El pueblo tiene dos códigos postales.
Y el impuesto de la casa puede cambiar según de qué lado de la calle vivas, porque cada municipio pone su propia tarifa.
El enredo de la pandemia
En mayo de 2020, cuando España iba abriendo por fases, cada lado arrancó en una fase distinta. En teoría, cruzar la calle te ponía a violar las reglas.
El alcalde pedáneo, Julián Ruiz, movió cielo y tierra para que todo el pueblo pasara a la misma fase, y lo logró.
La revista lo resume con una frase que lo dice todo: es "un pueblo con una sola fiesta y dos expedientes". ¿Te imaginas algo así entre Panamá Oeste y la capital?
Imagen ilustrativa generada con IA.
