El pueblo español que quedó rodeado por Francia gracias a una sola palabra
Llívia es un pedazo de España metido dentro de Francia. Se salvó en 1660 porque el tratado hablaba de "pueblos" y Llívia era una "villa".

Imagínate vivir en un pueblo que es de un país, pero para salir de él tienes que pasar por otro. Eso le pasa a Llívia, un pedacito de España de unos 13 km² rodeado por Francia.
¿Y cómo pasó eso? Por una sola palabra.
La historia
En 1659, España y Francia firmaron el Tratado de los Pirineos para terminar una guerra. España le cedió territorios a Francia, pero la frontera en la zona de la Cerdaña quedó pendiente.
En 1660, una comisión decidió que 33 pueblos pasaban a Francia. Pero Llívia se quedó fuera porque el tratado hablaba de "pueblos"... y Llívia era una "villa", título que le había dado el rey Carlos I en 1528.
Francia lo aceptó y así Llívia siguió siendo española.
La guerra de los "pare"
Para llegar al resto de España hay que cruzar Francia por una carretera de libre circulación, acordada en 1866.
En los años 70, Francia puso señales de "pare" en esa vía. Los vecinos las quitaban una y otra vez porque decían que violaban la libre circulación. ¡El pleito duró hasta los 80!
Al final, España pagó un puente sobre una carretera francesa y Francia cambió las prioridades en otro cruce.
Una joya de farmacia
El pueblo también guarda en su museo la colección de la Farmacia Esteve, que muchos llaman una de las más antiguas de Europa. El primer registro de una farmacia ahí es de 1594.
Moraleja chotin: fíjate bien en las palabras de un contrato, que una sola te puede cambiar de país.
Imagen ilustrativa generada con IA.
