Estaba sembrando pepinos y se topó con una estatua de un faraón de hace 3,200 años
Un agricultor egipcio vio una piedra rosada en su invernadero. Debajo había una cabeza gigante de Ramsés II.

Tú vas a tu huerto a ver cómo van los pepinos y te encuentras... un faraón. Eso le pasó a Khaled el-Shahat, un agricultor de Egipto.
Mientras trabajaba en su invernadero, en un pueblito del delta del Nilo, a unos 130 kilómetros de El Cairo, vio una piedra rosada llena de jeroglíficos. Y, como buen ciudadano, avisó al Ministerio de Turismo y Antigüedades.
Lo que había debajo
Los arqueólogos excavaron y salieron dos estatuas gigantes. Una es una cabeza de Ramsés II de 1.6 metros, con la doble corona de los faraones.
La otra es buena parte de una segunda estatua real, de unos 2.4 metros, aunque sin piernas ni base. Por el parecido de la cara creen que también es Ramsés II, pero eso no está confirmado.
Y apareció un bloque de granito de más de un metro con inscripciones que nombran a Ramsés II como rey del Alto y Bajo Egipto.
¿Qué tan grande era?
El Ministerio calcula, por el tamaño de la cabeza, que la estatua completa medía unos 8.5 metros con todo y base. Imagínate eso parado en tu patio.
Ramsés II reinó entre 1279 y 1213 antes de Cristo, o sea, hace unos 3,200 años. El misterio es cómo llegaron ahí, porque el templo de la zona es mucho más reciente. Las excavaciones siguen.
Con información de Xataka.
Imagen ilustrativa generada con IA.
