Una isla entera apaga las luces de noche pa' que los pichones de un ave marina no se pierdan
En Corvo, en las Azores de Portugal, apagan el alumbrado público cinco noches al año. Desde 2015 han rescatado más de 30 mil pichones en el archipiélago.

Imagínate que tu pueblo entero apague las luces de la calle pa' ayudar a unos pajaritos. Eso pasa en Corvo, una isla de las Azores, en Portugal, donde viven poco más de 400 personas.
Allí anidan las pardelas cenicientas, unas aves marinas. Sus pichones salen del nido de noche por primera vez y, con las luces artificiales, se desorientan, caen en tierra y no logran llegar al mar.
Por eso, desde 2017, el municipio apaga el alumbrado público de 9:00 p.m. a 4:00 a.m. durante las últimas cinco noches de octubre. Y no es que la gente se queje: en una encuesta de la organización ambiental SPEA a 207 habitantes, todos apoyaron la medida.
Además, decenas de voluntarios salen a buscar a los pichones que caen y los devuelven al mar, a veces cargándolos en cajas de cartón. Según The Guardian, citado por Good News Network, desde 2015 se han rescatado más de 30 mil pichones en las Azores, unos 6 mil solo en Corvo.
La SPEA espera que otros pueblos e islas de la región sigan el ejemplo. Las Azores albergan entre el 65% y el 75% de la población reproductora de esta especie en el mundo.
Aquí nos peleamos por quién apaga el abanico, y allá un pueblo entero se queda a oscuras por los pajaritos. Bonito, ¿no?
Imagen ilustrativa generada con IA.
